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Hollywood dividido por Seedance 2.0

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Robinson Lalos
Editor Senior
Hollywood dividido por Seedance 2.0
Video generado por Seedance 2.0 mostrando a Tom Cruise y Brad Pitt en una pelea, el contenido viral que desató el conflicto con Hollywood

Imagina que puedes crear una película de acción con Brad Pitt y Tom Cruise peleando en una azotea, sin contratar a ninguno de los dos actores, sin pagar derechos de imagen, sin preocuparte por seguros de producción ni calendarios de rodaje. Solo escribes un prompt, subes una imagen de referencia, y la IA hace el resto. Suena como ciencia ficción, ¿verdad? Pues es exactamente lo que ocurrió la semana pasada cuando un video generado por Seedance 2.0, la nueva herramienta de IA de ByteDance, se volvió viral en redes sociales.

Lo que comenzó como una demostración tecnológica impresionante rápidamente escaló hasta convertirse en el conflicto más serio entre un estudio de Hollywood y una empresa de IA desde que comenzó la revolución generativa. Disney, Netflix, Paramount y prácticamente todos los grandes nombres de la industria del entretenimiento han salido a la palestra con cartas de cese y desistimiento, acusando a ByteDance de "piratería virtual" y "apropiación masiva de propiedad intelectual". Pero ¿es esto realmente un robo, o es simplemente el futuro llegando demasiado rápido para que nuestras leyes puedan adaptarse?

El corazón del conflicto

Disney acusa a ByteDance de preempacar Seedance 2.0 "con una biblioteca pirata de personajes de Disney de Star Wars, Marvel y otras franquicias, como si la propiedad intelectual de Disney fuera clip art de dominio público gratuito". La carta describe la conducta de ByteDance como "un willful, pervasivo y totalmente inaceptable smash-and-grab virtual".

¿Qué es Seedance 2.0 y por qué asusta a Hollywood?

Seedance 2.0 no es simplemente otro generador de video con IA. Lanzado oficialmente el 12 de febrero de 2026 por ByteDance (la empresa matriz de TikTok), representa un salto cualitativo en lo que la inteligencia artificial puede lograr con contenido audiovisual. Mientras que herramientas anteriores como Sora de OpenAI o Runway Gen-3 generan clips visuales impresionantes, Seedance 2.0 es el primer modelo que integra generación nativa de audio y video simultáneamente, con sincronización labial perfecta en múltiples idiomas y capacidad de narrativa multi-shot coherente.

Logo de ByteDance en smartphone sostenido por manos, representando la empresa matriz de TikTok y Seedance

Las tres innovaciones que cambian las reglas

Según la documentación técnica de ByteDance y análisis independientes, Seedance 2.0 introduce tres capacidades que ningún otro modelo ofrece actualmente:

Generación nativa de audio-video

A diferencia de competidores que generan video silencioso y luego añaden audio como post-proceso, Seedance 2.0 utiliza una arquitectura Dual-Branch Diffusion Transformer que procesa señales de audio y video simultáneamente. Esto permite efectos de sonido perfectamente sincronizados, diálogo con sincronización labial fonética precisa, y música ambiental que coincide con la acción visual.

Narrativa multi-shot coherente

La herramienta puede generar secuencias de múltiples planos que mantienen consistencia de personajes, estilo visual y atmósfera a través de transiciones de escena. Un solo prompt puede producir una historia completa con inicio, desarrollo y cierre, en lugar de clips aislados sin conexión narrativa.

Entrada multimodal avanzada

Seedance 2.0 acepta hasta 12 archivos de referencia simultáneos: imágenes, videos, audio y texto. Usando el sistema "@", los usuarios pueden asignar roles específicos a cada referencia: "@Imagen1 para el personaje, @Video1 para el movimiento de cámara, @Audio1 para la banda sonora". Esto permite un control directorial sin precedentes en la generación de IA.

Característica Seedance 2.0 Sora (OpenAI) Runway Gen-3
Generación de audio nativa ✅ Sí ❌ No ❌ No
Narrativa multi-shot ✅ Sí ⚠️ Limitado ❌ No
Sincronización labial 8+ idiomas N/A N/A
Resolución máxima 2K (1080p) 1080p 1080p
Entrada multimodal 12 archivos Texto + imagen Imagen + texto

La carta de cease-and-desist de Disney

El viernes 13 de febrero de 2026, The Walt Disney Company envió una carta de cese y desistimiento a ByteDance que no deja lugar a ambigüedades. El abogado externo de Disney, David Singer, acusó a la empresa china de "secuestrar los personajes de Disney reproduciendo, distribuyendo y creando obras derivadas que presentan esos personajes" contra las "bien publicitadas objeciones de Disney".

Personajes de Marvel y Star Wars, franquicias de Disney cuya propiedad intelectual está en el centro del conflicto con ByteDance

La carta incluye una lista exhaustiva de ejemplos de videos generados por Seedance que infringen derechos de autor de Disney: Spider-Man, Darth Vader, Grogu (Baby Yoda) de Star Wars, Peter Griffin de Family Guy, y personajes de franquicias adicionales. Disney señala que estos videos no solo existen, sino que están siendo distribuidos públicamente en redes sociales, amplificando el daño a la propiedad intelectual.

"Creemos que esto es solo la punta del iceberg, lo cual es impactante considerando que Seedance solo ha estado disponible por unos pocos días."
— David Singer, abogado de Disney, en la carta a ByteDance

El argumento legal de Disney

Disney sostiene que ByteDance no solo permite a los usuarios generar contenido con personajes protegidos, sino que ha "preempacado" Seedance con estas bibliotecas de personajes, facilitando activamente la infracción. Esto distingue el caso de simples usuarios violando copyright: implica que ByteDance habría entrenado su modelo usando obras protegidas de Disney sin autorización, lo cual constituye infracción directa y secundaria según la ley de copyright estadounidense.

Netflix se suma al conflicto

Netflix no se quedó atrás. El martes 17 de febrero, la plataforma de streaming envió su propia carta de cese y desistimiento, describiendo Seedance 2.0 como un "motor de piratería de alta velocidad". La carta, firmada por Mindy LeMoine, directora de litigios de Netflix, detalla ejemplos específicos de contenido generado sin autorización:

  • Bridgerton: Representaciones no autorizadas de contenido de la Temporada 4, específicamente personajes en un baile de máscaras con vestidos detallados como el de "Lady in Silver" de Sophie Baek.
  • Stranger Things: Recreaciones de alta fidelidad del final de la serie con el elenco icónico y monstruos como Demogorgons y el Mindflayer.
  • Squid Game: Generaciones de los sets de "Red Light, Green Light" y la muñeca Young-hee, incluyendo crossovers no autorizados insertando figuras reales como Elon Musk.
  • KPop Demon Hunters: Reproducción del estilo visual y diseños de personajes de la película animada musical.

Netflix exige a ByteDance que implemente "salvaguardas tecnológicas" para prevenir la generación de cualquier contenido que se parezca a su propiedad intelectual, elimine todo contenido infractor existente, proporcione un inventario de todas las infracciones, y revoque el acceso a socios comerciales que utilicen Seedance para crear obras derivadas no autorizadas.

Hollywood se une contra ByteDance

El conflicto entre Disney/Netflix y ByteDance no es un incidente aislado. Representa la línea de frente de una batalla más amplia entre la industria del entretenimiento tradicional y las empresas de tecnología que desarrollan herramientas de IA generativa. La respuesta de Hollywood ha sido notablemente unificada y contundente.

12 de febrero de 2026

ByteDance lanza oficialmente Seedance 2.0. Videos generados por usuarios comienzan a circular en redes sociales.

13 de febrero de 2026

Motion Picture Association (MPA) emite declaración pública condenando a ByteDance y exigiendo el cese inmediato de actividades infractoras.

13 de febrero de 2026

Disney envía carta de cese y desistimiento a ByteDance, acusando a la empresa de "smash-and-grab virtual" de propiedad intelectual.

15 de febrero de 2026

Paramount Skydance envía su propia carta legal, acusando a ByteDance de "infracción flagrante" de propiedades como Star Trek, South Park y Dora la Exploradora.

16 de febrero de 2026

ByteDance responde públicamente afirmando que "respeta los derechos de propiedad intelectual" y anuncia medidas para fortalecer salvaguardas.

17 de febrero de 2026

Netflix envía carta de cese y desistimiento, describiendo Seedance como "motor de piratería de alta velocidad".

La posición de la MPA

Charles Rivkin, presidente y CEO de la Motion Picture Association, declaró: "En un solo día, el servicio de IA chino Seedance 2.0 ha participado en el uso no autorizado de obras con copyright de EE.UU. a escala masiva. Al lanzar un servicio que opera sin salvaguardas significativas contra la infracción, ByteDance está ignorando la ley de copyright bien establecida que protege los derechos de los creadores y sustenta millones de empleos estadounidenses."

Human Artistry Campaign, una coalición que incluye a SAG-AFTRA y el Directors Guild of America, emitió un comunicado instando a las autoridades a "usar cada herramienta legal a su disposición para detener este robo a gran escala". La unión de sindicatos de actores, directores y estudios contra una amenaza tecnológica marca un momento histórico en las relaciones entre Hollywood y Silicon Valley.

Implicaciones para el futuro del entretenimiento

Más allá del conflicto legal inmediato, el caso Seedance plantea preguntas fundamentales sobre el futuro de la creación de contenido y la propiedad intelectual en la era de la IA. Si una IA puede generar contenido indistinguible de una producción de Hollywood en minutos y a una fracción del costo, ¿qué significa eso para la industria del entretenimiento tal como la conocemos?

El dilema del creador

Rhett Reese, co-guionista de Deadpool & Wolverine y Zombieland, expresó la ansiedad de muchos en Hollywood tras ver el video de Cruise vs Pitt: "Odio decirlo. Probablemente se acabó para nosotros". Añadió que "en muy poco tiempo, una persona podrá sentarse frente a una computadora y crear una película indistinguible de lo que Hollywood lanza ahora".

Sin embargo, no todas las perspectivas son pesimistas. David Kwok, director de Tiny Island Productions en Singapur, ve oportunidad en la tecnología: "La IA de esta calidad permitirá a compañías como la mía crear películas que costarían mucho más de lo que podemos pagar". Señala que las producciones de cortometrajes y micro-dramas asiáticos, típicamente con presupuestos de unos $140,000 por 80 episodios de menos de dos minutos, podrían "elevarse a géneros más ambiciosos como ciencia ficción, drama de época y ahora acción".

La paradoja del acceso

Curiosamente, mientras Disney combate a Seedance, la empresa firmó un acuerdo de $1,000 millones con OpenAI en diciembre de 2025 para licenciar personajes de Star Wars, Pixar y Marvel a Sora, el competidor de Seedance. Esta dualidad sugiere que el problema no es la tecnología en sí, sino el control: las empresas de entretenimiento quieren decidir quién puede usar su propiedad intelectual y en qué términos, estableciendo un precedente donde el acceso a datos de entrenamiento se convierte en un activo estratégico negociable.

La respuesta regulatoria

China, paradójicamente, ha mostrado una regulación más estricta sobre contenido generado por IA que muchos países occidentales. La Administración del Ciberespacio de China anunció recientemente una ofensiva contra contenido de IA no etiquetado, penalizando a más de 13,000 cuentas y eliminando cientos de miles de publicaciones. ByteDance, operando bajo este marco regulatorio, suspendió la función de "foto-a-voz" de Seedance 2.0 dentro de 48 horas de su lanzamiento debido a preocupaciones sobre deepfakes, prometiendo su regreso solo después de implementar mecanismos de verificación de identidad.

En Estados Unidos, el caso podría acelerar la legislación sobre IA y copyright. Expertos legales señalan que el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA cae en una zona gris legal: ¿constituye "uso justo" o es infracción? Los tribunales aún no han establecido precedentes claros, y casos como el de Disney vs ByteDance podrían definir el panorama legal para la próxima década.

¿Dónde trazamos la línea?

El conflicto entre Disney y ByteDance por Seedance 2.0 es más que una disputa legal: es un choque de visiones sobre el futuro de la creatividad humana y el rol de la tecnología en la producción cultural. Por un lado, tenemos a gigantes del entretenimiento que han invertido décadas y miles de millones en construir universos narrativos icónicos, protegiendo ferozmente su valor. Por otro, una tecnología que democratiza la capacidad de crear contenido visual sofisticado, poniendo herramientas de producción cinematográfica al alcance de cualquiera con una conexión a internet.

La pregunta fundamental es: ¿dónde trazamos la línea entre la innovación tecnológica legítima y la apropiación indebida del trabajo creativo humano? Si un modelo de IA puede replicar el estilo visual de Marvel o la narrativa de Star Wars, ¿está creando algo nuevo o simplemente imitando? Y si la imitación es lo suficientemente buena como para confundir al espectador promedio, ¿qué protección merecen los creadores originales?

"Hay una especie de fervor nacionalista sobre quién va a 'ganar' la carrera espacial de la IA. Eso es parte de lo que estamos viendo una y otra vez cuando se trata de estas noticias."
— Ramesh Srinivasan, profesor de estudios de información, UCLA

Lo que está en juego aquí no es solo el futuro de Disney o ByteDance, sino el ecosistema creativo en su conjunto. Si los modelos de IA pueden entrenarse libremente con cualquier contenido disponible en internet, estamos creando un futuro donde la creatividad original podría devaluarse hasta el punto de volverse insostenible económicamente. Pero si restringimos demasiado el acceso a datos de entrenamiento, podríamos limitar el potencial democratizador de estas herramientas y consolidar el poder creativo en manos de quienes ya poseen los recursos para licenciar contenido masivamente.

El equilibrio necesario

La solución probablemente reside en un marco regulatorio que permita la innovación mientras protege los derechos de los creadores: sistemas de licenciamiento transparentes, mecanismos de compensación justa por el uso de obras en entrenamiento de IA, y estándares claros sobre qué constituye uso legítimo versus infracción. Pero alcanzar ese equilibrio requerirá diálogo genuino entre tecnólogos, artistas, legisladores y la sociedad civil, algo que la velocidad del desarrollo tecnológico actual no está facilitando.

Mientras tanto, el video de Tom Cruise y Brad Pitt peleando sigue circulando por internet, una metáfora perfecta de nuestra era: contenido fascinante, técnicamente impresionante, legalmente cuestionable, y culturalmente inevitable. ¿Estamos presenciando el fin de Hollywood como lo conocemos, o el nacimiento de una nueva forma de contar historias? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: la batalla por definir las reglas de este nuevo mundo apenas comienza.

¿Tú qué opinas? ¿Deberían las empresas de IA pagar por usar contenido protegido para entrenar sus modelos? ¿Es legítimo que un usuario genere contenido con personajes existentes para uso personal? ¿Dónde pondrías el límite? La conversación es compleja, pero necesaria. Déjanos tu comentario y comparte tu perspectiva sobre este conflicto que definirá la industria creativa de las próximas décadas.

Publicado el 21/2/2026

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