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Las arañas también duermen en dos fases, con una etapa tipo REM

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Robinson Lalos
Editor Senior
Las arañas también duermen en dos fases, con una etapa tipo REM

Las arañas también duermen en dos fases, con una etapa tipo REM

Casi todo lo que sabemos del sueño viene de los vertebrados. Un equipo del Instituto de Biología Organísmica de la Universidad de Bonn ha dado un paso para ampliar ese mapa: ha grabado durante días y noches a la araña saltadora australiana Portia fimbriata y ha encontrado dos etapas de sueño claramente diferenciadas, una de ellas con movimientos oculares y espasmos de patas, similar a la fase REM de los humanos. El trabajo se publica en PNAS.

Ejemplar de la araña saltadora Portia fimbriata sobre una superficie verde, protagonista del estudio sobre el sueño de las arañas

Imagen: Donald Hobern / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

La protagonista no es una araña cualquiera. Las especies del género Portia cazan otras arañas y despliegan estrategias de caza muy elaboradas —por ejemplo, imitan las vibraciones de un insecto atrapado en una telaraña para atraer a su dueña—. Ese repertorio se interpreta como una señal de inteligencia, y por eso resultaba un sujeto especialmente interesante para estudiar el sueño: si un animal tan complejo duerme, el sueño deja de ser un privilegio de los vertebrados.

Lo esencial

Dos etapas: un sueño ligero y una fase tipo REM con movimientos oculares y pataleo.
Es sueño real: responden peor a los estímulos mientras duermen y recuperan sueño si se les priva de él.
Sin medir el cerebro: la evidencia es conductual; no se registró actividad neuronal.
Publicado en PNAS: DOI 10.1073/pnas.2618030123.

Dos fases, una de ellas con "pataleo"

Las grabaciones muestran un patrón repetido. Primero, la araña adopta una postura de reposo —colgada boca abajo bajo su tela, con las patas recogidas— y permanece inmóvil. Después entra en una fase distinta en la que se producen movimientos oculares rápidos y espasmos de las patas, muy parecidos a los que hacen los mamíferos durante el sueño REM. En esa fase, además, el umbral para despertarla es más alto: hace falta un estímulo más intenso para que reaccione.

Fotografía infrarroja de la araña Portia fimbriata en posición de sueño, colgada boca abajo bajo su tela

Imagen: Daniela C. Rößler (Universidad de Bonn)

La imagen superior es precisamente eso: un ejemplar en posición de sueño, colgado bajo su tela. No es una ilustración: es una de las fotografías del material de prensa del estudio, tomada con cámara infrarroja para no alterar el comportamiento nocturno de los animales.

Cómo lo demostraron

El equipo observó ejemplares en placas de plástico de 12 centímetros bajo condiciones de luz variables, durante varios días y noches, para registrar los ritmos de día y noche. De noche usaron cámaras infrarrojas para documentar posturas, fases de reposo y las fases tipo REM. Pero observar no basta para afirmar que un animal duerme: hay que comprobar que el estímulo lo despierta y que el sueño le hace falta.

Esquema del método del estudio: observación en placas de 12 centímetros, cámaras infrarrojas, estímulo acústico para medir la reacción y privación de sueño para comprobar el rebote

Imagen: SAL23 · Datos: Universidad de Bonn / PNAS (2026)

Para ello aplicaron un estímulo acústico y midieron el tiempo de reacción: si la araña tarda más en responder mientras está en la fase de reposo, hay un umbral de despertar, una de las condiciones del sueño. Después probaron la privación de sueño: tras interrumpir el descanso, comprobaron si los animales mostraban un "rebote" —es decir, si dormían más para recuperar lo perdido—. Ese rebote es una de las pruebas clásicas de que el sueño cumple una función regulada.

Miniatura del vídeo de Science News sobre el sueño de las arañas saltadoras

Vídeo: Science News · Ver en YouTube

El mayor reto, según los autores, fue encontrar un estímulo al que las arañas respondieran de forma fiable: perciben el mundo de otra manera. Y, sobre todo, resistir la tentación de sobreinterpretar los movimientos: sin poder medir la actividad cerebral, cada conclusión tenía que apoyarse en la conducta, con una documentación en vídeo enorme.

Qué significa (y qué no)

El titular es llamativo, pero conviene medirlo. Los propios autores insisten en que la evidencia es conductual: no han registrado la actividad del cerebro de la araña, así que hablan de una fase "tipo REM", no de sueño REM en el sentido en que se define en mamíferos. Tampoco afirman que las arañas sueñen: los movimientos oculares y las patadas son indicios compatibles con un estado REM, pero no una prueba de ensoñación.

Comparativa de las dos etapas de sueño observadas en la araña: sueño ligero, con postura relajada, y fase tipo REM, con movimientos oculares y espasmos de patas

Imagen: SAL23 · Datos: PNAS / Universidad de Bonn (2026)

Aun con esas cautelas, el hallazgo es relevante porque el sueño se había estudiado casi exclusivamente en vertebrados. Encontrar dos fases —una de ellas con rasgos REM— en un animal con un sistema nervioso tan distinto sugiere que el sueño, o al menos su organización básica, es mucho más antiguo y más extendido de lo que se pensaba. Y abre preguntas incómodas: ¿para qué sirve el sueño en un cerebro tan pequeño? ¿Qué se "procesa" ahí?

Rasgo Sueño ligero Fase tipo REM
Postura Relajada, patas recogidas Se mantiene, con espasmos
Ojos Sin movimientos rápidos Movimientos oculares rápidos
Patas Quietas Pataleo y sacudidas
Umbral de despertar Más bajo Más alto

Por qué importa

Los propios autores señalan las aplicaciones: entender cómo ha evolucionado el sueño y hasta qué punto los estados tipo REM están repartidos por el reino animal. Eso conecta con la biología comparada, la neurociencia y la cronobiología, y con el estudio de sistemas nerviosos más simples, donde es más fácil encontrar principios universales.

Hay también una derivada ecológica. El equipo quiere estudiar cómo el cambio climático y la contaminación lumínica afectan al sueño de estos animales: la luz artificial por la noche (ALAN) puede alterar sus ritmos, igual que altera los nuestros. Es el tipo de investigación que empieza en una placa de Petri y termina hablando de conservación —el mismo patrón que vemos en otros trabajos de laboratorio que luego salen al mundo real, como los organoides que se mantienen años o la vacuna contra el cáncer de Hunter.

Conclusión: el sueño es más viejo de lo que creíamos

La araña Portia fimbriata no sueña con moscas, que se sepa. Pero duerme en dos fases, se despierta peor cuando está en la segunda y recupera el sueño perdido. Es la primera confirmación amplia de sueño en una araña y una pieza que obliga a reescribir el mapa: el sueño no es una invención de los vertebrados, sino algo que puede aparecer en cerebros muy distintos.

Queda lo más difícil: entender qué hace el cerebro de una araña mientras duerme. Y ahí, de momento, solo tenemos pistas conductuales.

El camino a seguir

El equipo ya estudia cómo ha evolucionado el sueño en la diversidad de arañas y compara ejemplares salvajes con animales de laboratorio. El siguiente paso es medir lo que aquí no se pudo: la actividad del cerebro durante esas dos fases.

¿Te sorprende que un animal con un cerebro tan pequeño tenga fases de sueño parecidas a las nuestras?

Fuentes consultadas

· Geiger, Capelle, Rosentreter, Herberstein, Bahl, De Agrò, Klein y Rößler — "Behavioral evidence for two-stage sleep in spiders", PNAS (2026) — artículo original (DOI 10.1073/pnas.2618030123).
· EurekAlert / Universidad de Bonn — "How deeply do spiders sleep?" — nota de prensa con metodología, resultados y limitaciones del estudio.
· Science — "These spiders go to sleep at night, a new study reveals. But do they dream?" — cobertura independiente del hallazgo.

Publicado el 11/1/2026

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