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Foxconn e IA: Liu apuesta todo a los servidores de Nvidia

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Robinson Lalos
Editor Senior
Foxconn e IA: Liu apuesta todo a los servidores de Nvidia
Foxconn Chairman Young Liu en conferencia de prensa en Nueva Taipei, Taiwan

Si te digo "Foxconn", probablemente piensas en iPhones. En esas fábricas enormes de China donde miles de personas ensamblan móviles para Apple. Y no vas mal encaminado: durante décadas, esa fue exactamente la identidad de Hon Hai Precision Industry, el nombre oficial de lo que todo el mundo conoce como Foxconn.

Pero eso se está quedando corto. Muy corto.

El pasado viernes 29 de mayo, el presidente de Foxconn, Young Liu, se subió al escenario de la asamblea general de accionistas en Nueva Taipei y soltó algo que, viniendo de un directivo taiwanés conocido por su conservadurismo comunicativo, suena casi como un grito de guerra: tienen una "inmens confianza" en su momento de crecimiento gracias a la inteligencia artificial. Y no lo dice por decir. Lo dice con números detrás.

De dónde viene la confianza

Los grandes proveedores de servicios en la nube —Microsoft, Google, Amazon, Meta— están invirtiendo más de $700.000 millones en infraestructura de IA durante 2026. Young Liu lo tiene claro: "Ese gasto de capital es nuestro mercado."

El matrimonio con Nvidia que lo cambió todo

Vamos al grano: Foxconn es el mayor fabricante de servidores de Nvidia en el mundo. No uno de los mayores. El mayor. Y en un momento en que medio mundo está obsesionado con construir granjas de servidores para IA, eso equivale a estar sentado en un filón.

En febrero de este año, Jensen Huang —el CEO de Nvidia— mandó un mensaje en vídeo a la reunión anual de empleados de Foxconn. Y no fue un mensaje de cortesía corporativo. Huang destacó la colaboración como "el núcleo de una revolución industrial de IA", añadió que llevan más de una década trabajando "como un solo equipo", y concluyó diciendo que juntos están construyendo "los superordenadores de IA más avanzados del mundo a una velocidad sin precedentes".

Ostias, ¿no? Jensen Huang no es precisamente alguien que tire flores a cualquiera.

Centro de datos con servidores Nvidia GB200, filas de racks de IA con iluminación azul

Las cifras le dan la razón a Liu. En 2025, Foxconn tuvo una cuota de mercado superior al 50% en servidores de IA —dominado por la serie GB de Nvidia—. Para 2026, el objetivo es mantener al menos el 40%. Eso significa que casi la mitad de los servidores de IA del planeta pasan por las fábricas de Foxconn.

La cuota que importa

Los analista estiman que en 2025 Foxconn envió aproximadamente 12.000 racks Nvidia GB series, capturando un 43% del mercado global de servidores IA.

Los $700.000 millones que cambiaron las reglas

Aquí está la madre del cordero, por así decirlo. Liu puso un número sobre la mesa que no tiene desperdicio: los principales proveedores de servicios en la nube han invertido más de 700.000 millones de dólares en IA durante este año.

Seven hundred billion. Con la vista puesta en que la cifra podría tocar el billón de dólares el año que viene. Y esto no es un disparate: Google, Amazon, Microsoft y Meta están en una carrera por construir la infraestructura de IA más grande posible. Cada vez que una de esas empresas compra un servidor con chips Nvidia H100, H200 o GB200, hay muchas papeletas de que ese equipo lo haya ensamblado Foxconn.

Mira, para que te hagas una idea del ordre de magnitud: el PIB de países como Argentina o Nigeria no llega a esos números. Y solo estamos hablando de inversión en un solo sector durante un año. Es una barbaridad.

Palabras de Liu

"Su gasto de capital es nuestro mercado. Ya ha alcanzado los 700.000 millones de dólares, y el año que viene podría llegar al billón. Eso nos da una confianza enorme en nuestro momento de crecimiento futuro."

Lo interesante es que Liu destacó algo que antes no existía en este sector: la tradicional caída de ventas en verano para los proveedores tecnológicos —ese bache de mitad de año— ya no ocurre. La demanda de IA es tan sostenida que ya no hay temporadas bajas. Si esto es sostenible o es una burbuja a punto de pinchar, eso ya es otra discusión.

Los números que justifican la euforia

Veamos qué cuenta Foxconn cuando se mira al espejo. En el primer trimestre de 2026, los ingresos alcanzaron los 66.600 millones de dólares, un 29,7% más que el mismo período del año anterior. Y los beneficios netos subieron un 19%. Eso sí, el margen bruto se redujo ligeramente, del 6,15% al 5,88%, lo que da alguna pista sobre lo ajustado que está el pricing en este negocio.

Ingresos Q1 2026

$66.600M

+29,7% interanual

Beneficio neto Q1

+19%

por encima de expectativas

Cuota servers IA

>40%

del mercado global en 2026

Inversión hyperscalers

$700B

en 2026, $1T previsto 2027

Los ingresos del segmento de cloud y networking —donde se engloban los servidores de IA— representaron casi el 50% de los ingresos totales del grupo en el primer trimestre. Es la primera vez en la historia de Foxconn que este segmento supera a la facturación de electrónica de consumo. Vamos, que el iPhone ya no es el rey dentro de su propia casa.

Y los envíos de servidores de IA van a más que duplicarse en 2026 respecto a 2025. Eso es crecimiento de triple dígito, por si alguien se lo estaba preguntando.

Apple vs IA: la guerra interna de Foxconn

No es que Apple haya dejado de importar a Foxconn. Sigue siendo el mayor ensamblador de iPhones del mundo. Pero la historia de crecimiento ya no viene de ahí. El negocio de consumo está plagado de márgenes finos, presión sobre los costes y una dependencia enorme de un solo cliente —Apple— que tiene más poder de negociación que ningún otro.

Con la IA, las cosas son distintas. Cada servidor Nvidia GB200 que sale de una fábrica de Foxconn vale muchíssimo más que un iPhone. Los márgenes son mejores (aunque sigan siendo ajustados a nivel histórico), la demanda es más predecible y los clientes —Microsoft, Google, Amazon— también son grandes, pero están tan hambrientos de capacidad que no paran de pedir más.

El cambio de guardia

Por primera vez en la historia de Foxconn, el negocio de cloud y networking —dominado por servidores IA— supera en facturación al segmento de electrónica de consumo. Es el fin de una era y el comienzo de otra.

A finales de 2025, Foxconn firmó una alianza con OpenAI para desarrollar hardware de infraestructura de IA de siguiente generación. Es un movimiento estratégico que posiciona a la compañía como algo más que un mero ensamblador: quieren ser parte del diseño y la cadena de valor completa de la IA, no solo las manos que montan las piezas.

La relación con Nvidia va más allá de lo comercial. Jensen Huang lo dejó claro: "Nvidia y Foxconn están en el centro de una revolución industrial de IA, liderando la mayor construcción de infraestructura de la historia." Palabras mayores viniendo de alguien que suele ser más pragmático que grandilocuente.

+30% en inversión: el movimiento silencioso

Foxconn no está dormida al volante. Este mismo mes anunció que espera aumentar su gasto de capital un 30% respecto al año pasado, pasando de los 174.000 millones de dólares taiwaneses (unos 5.600 millones de dólares americanos) a cifras muy superiores. Todo se dirige a ampliar la capacidad de fabricación de servidores de IA.

Brand Cheng, presidente de Foxconn Industrial Internet, avanzó que la producción semanal de armarios de servidores de IA pasará de las 1.000 unidades actuales a más de 2.000 para finales de 2026. El doble de capacidad en menos de un año. No está mal para una empresa que muchos todavía ven como "la fábrica de los iPhones".

Concepto visual de inversión en IA, gráfico ascendente con fondo de red neuronal digital

Las instalaciones también están cambiando de ubicación. Además de las fábricas existentes en China, Foxconn está construyendo centros de producción dedicados a servidores de IA en México y Texas. Esa cercanía a Estados Unidos no es casualidad: los principales clientes hyperscaler son empresas americanas, y la logística de enviar servidores a través del Pacífico tiene sus limitaciones cuando el tiempo apremia.

Apple y Foxconn también están construyendo una planta de ensamblaje de servidores en Houston para soportar la infraestructura de Apple Intelligence. Que la empresa de Cupertino haya elegido a Foxconn para esto —en lugar de un competitor— dice mucho del nivel de confianza.

Expansión global

México y Texas son los nuevos puntos estratégicos para la producción de servidores IA. La capacidad semanal de armarios de servidores se duplicará a más de 2.000 unidades para finales de 2026.

Qué podría salir mal

No todo es euforia en el mundo de Foxconn. Hay sombras que vale la pena mencionar.

La primera: la escasez de chips de memoria. Liu reconoció que algunos clientes de gama alta se han visto afectados, aunque matizó que "si el mercado de gama alta se resiente, lo sentirá el mundo entero, y esperamos que eso no ocurra". Vamos, un way of saying que no están demasiado preocupados pero tampoco totalmente tranquilos.

La nota discordante

Los márgenes brutos se han reducido ligeramente (del 6,15% al 5,88%) por la presión fiscal y la debilidad del mercado de electrónica de consumo. El crecimiento en volumen no siempre equivale a más rentabilidad.

La segunda sombra: los aranceles. Foxconn tiene operaciones sustanciales tanto en China como en México, los dos territorios más en la mira de la política comercial de Estados Unidos bajo la istración Trump. Si la guerra comercial se intensifica, la ecuación cambia radicalmente. Los títulos de la compañía han caído un 6% en lo que va de año mientras el índice referencial taiwanés subía un 55%. Esa diferencia no es casual: refleja la incertidumbre arancelaria que los inversores tienen encima de la mesa.

La tercera: el riesgo de burbuja de IA. Liu himself lo admitió, a su manera. Dijo que,除非 se produzca un "cisne negro" altamente severo —algo que no ve y de lo que no hay señales ahora mismo—, el segundo semestre tiene muy buena pinta. Pero si los hyperscalers deciden que han invertido suficiente y frenan las compras... Foxconn se quedaría con capacidad de producción ampliada y menos pedidos. Eso no sería un buen escenario.

No es solo un fabricante de servidores

Al final, lo que está pasando con Foxconn es la historia de una empresa que ha reinventado su identidad sin apenas hacer ruido. Durante años fue la fábrica invisible detrás de cada iPhone. Ahora se está convirtiendo en la columna vertebral de la economía de IA global.

¿Que si lo conseguirán? Todo indica que al menos tienen las papeletas correctas. La relación con Nvidia es sólida, los números del primer trimestre son potentes y la inversión en capacidad no hace sino crecer. Young Liu lleva años hablando del pivot hacia la IA y por primera vez los resultados confirman que no era solo marketing.

Eso sí, los inversores más conservadores harán bien en no perder de vista los márgenes y la presión arancelaria. Crecer en ingresos está muy bien, pero si los márgenes siguen adelgazando, el cuento cambia. Y la guerra comercial sigue siendo un factor que nadie puede controlar desde Taipei.

Lo que está claro es que Foxconn ya no es la misma empresa de hace cinco años. Y si la burbuja de IA no pincha, dentro de cinco años será irreconocible. Casi nada.

La pregunta ya no es si Foxconn dominará el mercado de servidores IA.

La pregunta es: ¿cuánto más grande puede crecer?

Publicado el 5/30/2026

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